jueves, 16 de marzo de 2017

Y son fieras

Dicha obra se trata del grabado número 5 que realizó Francisco de Goya en el año 1808, durante la Guerra de la Independencia. Y son fieras es el nombre que recibe esta obra realizada mediante la técnica del aguafuerte sobre papel. Actualmente podemos encontrarla expuesta en el Museo Británico.

Descripción:

Los desastres de la guerra son una serie de 82 grabados realizados por Goya, a lo largo de los que se muestran las barbaridades cometidas a lo largo de la Guerra de la Independencia Española. Por tanto, la obra a la que nos enfrentamos forma parte de estos grabados, concretamente el número 5.

Y son fieras es una obra en la que se representa una lucha entre las mujeres y soldados franceses. En este grabado observamos que existe un trazo semblante al del boceto, ya que se recoge toda la fuerza de la escena en un trazo simple, pero cargado de sentimientos. La expresividad de los personajes se centra en aquellos personajes femeninos, que muestran en sus rostros emociones de desesperación y fuerza.

El color y la luz también ejercen un papel importante, ya que enfatizan algunas acciones como la lucha de la mujer que se encuentra en el centro de la escena sosteniendo con una mano a su hijo y con la otra luchando contra los franceses. Las sombras, tienen también una función importante como es dar movimiento y tensión a la escena, por lo que de esta forma se consigue transmitir al espectador a crueldad de la escena.

Por último, podemos decir que la acción transcurre en un lugar indeterminado,por lo que la escena cobra mucha más fuerza.


La rendición de Bailén



Se trata de una obra realizada por José Casado del Alisal, que data del año 1864. Concretamente, es una obra realizada en óleo sobre lienzo, y actualmente se encuentra expuesta en el Museo del Prado (Madrid).

Descripción:

En la presente obra podemos observar que se representa la primera derrota del ejército napoleónico ante las tropas españolas, durante la Guerra de la Independencia. En el centro de la imagen podemos destacar a los generales tanto de las tropas españolas como napoleónicas. Enmarcando a estos dos personajes se distribuyen las tropas de ambos bandos, que los recogen a modo de paréntesis. Pasando a un segundo plano observamos un mar de soldados que se pierden hacia el horizonte.

En segundo lugar, podemos destacar el empleo del color y la luz para focalizar la atención del espectador en la escena principal. La acción principal recae sobre los dos generales, ya que la luz los enfoca directamente. Por otro lado, se emplean colores cálidos que recrean el clima que hizo en aquel momento, ya que dicho acontecimiento tuvo lugar en verano.  Además, podemos destacar que el trazo está muy definido y se pueden identificar perfectamente los rostros de muchos de los personajes que se encuentran en un primer plano.

Por último, podemos decir que se trata de una obra que recuerda en cierta medida a la obra de la Rendición de Breda, realizada por Diego Velázquez. En ella encontramos algunas semejanzas como la distribución de los personajes en la escena, las lanzas o los estandartes que se observan en un segundo plano.